
La tormenta de verano me ha traído grandes recuerdos, y ha despertado mucha morriña, de la que fue y será mi casa. Mi jefe decía que los Checos son Checos y eso no se puede cambiar, pero tienen la República Checa y eso lo cambia todo. Hoy más que nunca tengo más ganas de volver, que se detenga el tiempo, y volver a disfrutar de todo lo que Libuse soñó. Creo que nadie ni nada me ha descubierto tantas cosas como esta ciudad. Creo que este verano....cambiamos las olas de Tarifa por los clubs de Jazz y los cafés con libro en Gourdmand, a ver si con suerte llueve.
Si me pierdo, que no me busque nadie, estoy en Praga.
1 comentario:
...si, por alguna razón, se hace imprescindible que alguien vaya a buscarte, me ofrezco voluntaria...
...preciosa ciudad....
...ahh y si no, traéme una marioneta anda!
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